domingo, 29 de marzo de 2009

un poema de Lydia Pistagnesi



Partí sin despedirme

una oscura mañana,

borrada mi memoria,

entregada a mi suerte.

Tracé nuevos caminos

con códigos extraños,

marcando vaticinios

de tatuajes inertes.

Habité en visceralea

rincones de agonía,

resbalé por cornisas

entre brasas candentes

Escribí del destierro

ecos de hipocresía

y dormí en nauseabundas

hogueras de la muerte.


Lydia Raquel Pistagnesi

lunes, 16 de marzo de 2009

De un puente a otro



Árbol viajando en el río,

haciendo una parada

al chocar sus raíces con el puente.

Así detenido,

parece que el ramaje abrevara

para erguirse de nuevo

en la imagen

que el reflejo en el agua

nos regala.