miércoles, 31 de octubre de 2007

Desde la intención . . .



Desde la intención
de la flor de
plástico
olvidada entre huesos
inventan
historias
sin inicio
Suspiran
como venciéndose
pensando que
mañana
tal vez
ellos también
podrán tomar su nave al destierro


(CERDIO, Máximo. Ascensos en caída, 2002)

lunes, 29 de octubre de 2007

Vasos

Viéndolo bien, esos vasos

—Azul y Morado—

se traen ganas.

Que baste recordarlos: mantuvieron

una distancia mínima constante

mientras duró la fiesta;

que baste la visión del leve roce

de ahora de la boca de Morado

en la boca de Azul, quien —por cierto—

tiene restos de labial y no acusa

intención alguna de querer ausencia,

al contrario:

paciente es su espera por la hora en que mamá los tome,

los levante y coloque,

uno dentro del otro,

en el fregadero.

sábado, 27 de octubre de 2007

(Apunte)

... también el hombre cae...
OCTAVIO PAZ


No será preciso renombrar la luz,


atribuirle cualidades de dama o damisela


que se preocupe por o que descuide su rutina;


mas si su soledad se ensucia con la sombra de extrañeza



no será tan pura.


Mando a volar aquello que así la macula

pero aún pienso:


no es eficaz la solución si estriba

en encumbrar la sombra sin objeto opaco.


He aquí mi cuerpo:

que venga ahora la sombra,


quemando a morir.

viernes, 26 de octubre de 2007

Pienso en tus labios . . .



Pienso en tus labios

y, una vez más,

la soledad

me lame el sexo.



(de TIEMPO DE AGUA, Núñez-Díaz Editor, 1994)

miércoles, 24 de octubre de 2007

Aves



(V)

ella
se detiene a conversar conmigo
en la banqueta
pasan los carros con su ruido
pasan
los segundos
con su ruido
ella me habla con plumas
me dice el mundo
ella
tiene el vestido lleno de nidos
la calle se puebla de aves cuando pasa
los carros no son más que vaivén de alas
cuando pasa
ella
me deja un hasta luego que me revolotea


(VÁSQUEZ AGUILAR, Joaquín. Aves, Rodrigo Núñez Editor, 1994)

martes, 23 de octubre de 2007

Naufragio



Para tocarme dentro
alargo el ademán violeta de la muerte
y la nervadura del relámpago
echando raíces de dolor en la palabra

Para llegar a mí
dejo los remos y la barca
Extiendo los brazos y desnudo
penetro a la herida en tempestad

Para tocarme dentro
extiendo un ciclo de búsqueda
en toda la pregunta
que me alcanza con sus llamas

Para llegar a mí
hay que montar cuchillo que galope mi carne

Para tocarme dentro
hay que sufrir naufragio rojo


(CÓRDOVA, Ulises. Los invitados al festín de Tántalo, Premio Estatal de Poesía Rodulfo Figueroa 2003)

sábado, 20 de octubre de 2007

Testamento



a Balam Rodrigo

Anegado de una líquida virgen que me ampara
Con los pies ebrios de asfalto
Espero las membranas de la tempestad
En la más próxima lluvia

Su finitud
Se recuesta sobre la hierba
Y cruje mineral el río

La constelada soledad de mi garganta

Miro mis manos
Son una llaga en el vientre de Cronos
Tomo mi lengua
Siembro lentamente su veneno
Brindo una copa de viento
Una lenta música de gotas

Es una noche de labor y odio

Ceniza y vid
Musitan
Sobre las entrañas del alba
.
.

viernes, 19 de octubre de 2007

El tiempo sigue renunciando. . .



El tiempo sigue renunciando a su permanencia
vaciándose a sí mismo en estas palabras,
pero sé que el fin de la vida es una música,
una melodía que celebra lo que dice,
naciendo en lo que depara el destino de una canción.

Otra vez ser el ave de paso sobre el mar,
otra vez ir de regreso mientras se dicen
algunas circunstancias del sol,
otra vez un aire liviano que recorre galerías
cruzando puentes que el mundo había olvidado.

(NANDAYAPA, Mario. Estar siempre de camino, Premio Estatal de Poesía Rodulfo Figueroa 2000)

jueves, 18 de octubre de 2007

Tu cara, poesía



poesía
hembra contradictoria
te detestan
Haroldo de Campos

Pero veré tu cara una vez menos.

Aquí en la oscuridad, donde garabateo,

el fluir de la tinta se confunde,

no sabe a dónde ir, cuál el destino porque, en fin, lo único cierto

es que veré tu cara una vez menos.


Ahora quiero cerrar esta puerta de golpe

y golpearla y golpearla y golpearla

y golpearla y golpearla

por el puro placer de esperar a que abras nunca,

por el puro goce de cerrar un ojo, dos hojas

y no veré tu rostro:

lo veré una vez menos

mientras la imagen que soslayo se ilumina

y me engaña la conciencia:


sale del baño la luz y se acomoda

en una esquina de mi ojo rojo.


La luz sale del baño desnuda

y yo finjo que soy un caballero.


Se ha dado la luz un baño de sombras y sale desnuda

y yo pretendo ser un caballero.


Sale salada, negramente aromada del baño etéreo del mar de sombras la desnuda luz

y yo, que no soy un caballero, acomodo su imagen en la esquina izquierda de tal manera

que no hay nada más claro que las raíces y las ramas deshojadas del rojo

horizontal árbol de terigión recortándose sobre el blanco de mi ojo el siniestro.


Arriba y negra,

la luna

donde no se refleja tu cara

una vez más.

miércoles, 17 de octubre de 2007

Aves



(IV)

cómo le gustaban los polvorones de las cinco de la mañana
cómo le gustaban las cinco de la mañana
cuando los pájaros están a punto de abandonar la noche
los polvornes que se deshacían en la taza de café
cómo le gustaba el sombrero de su hermano mayor
cómo le gustaba acompañarlo a cuidar la milpa
diariamente
cómo le gustaban los pájaros poblando el aire de la mañana


(VÁSQUEZ AGUILAR, Joaquín. Aves, Rodrigo Núñez Editor, 1994)

martes, 16 de octubre de 2007

Lápiz



El lápiz ejecuta actos de equilibrio
cuando no sueña
con inmensas minas de grafito.
Pobre cirquero.

No sabe que en cada función
aumenta su enanismo,
se acerca lentamente a la desgracia.


(BAUTISTA, Mario Alberto. Alba por los caminos, Universidad Autónoma de Chiapas, 2006)

lunes, 15 de octubre de 2007

ANIMALIA


BÚHO

Del espumarajo negro que la noche vomita
nace el búho.

Dos estrellas
sus asombrados ojos.

Tibio montón de plumas en la rama,
el búho brota
del silencio nocturno.


CARDENAL

Un cardenal:
el corazón del roble.


COLIBRÍ

Miradlo ahí:
entre la abeja y el alma:
el colibrí.


GARZAS 2

La Diosa abre la mano:
brotan las garzas
como un puño de grano.


GUACAMAYA


Último fruto
de la fronda más alta:
la guacamaya.


HALCÓN

Cae
como un acento
en el centro del día.


QUETZAL

El principio de todos los arco iris
es un quetzal que sueña.


ZOPILOTE REY

En las más altas cumbres hace frío, pensó.
Y se puso a soñar un arco iris
para cubrir con él su calva venerable.



[BARTOLOMÉ, Efraín. Oficio: arder (Obra poética 1982-1997), Universidad Autónoma de México, 1999]

domingo, 14 de octubre de 2007

Hondo

Mango redondo,
cosmos cerrado,
azúcar del equilibrio,
sombra bajo la que el abuelo
se sentó para saborear la tarde,
para luego heredarnos amoroso
el verdear del trópico.
Mango redondo,
hondo corazón, hondo.
Hondo...
Corazón hondo...


Roberto López Moreno

sábado, 13 de octubre de 2007

Aves

(III)

las aves no deciden el aire

no tienen ganas de llorar

las aves

guardan su distancia

al volar

cuando parten

cuando vuelven

las aves

van y vienen

las aves

no te miran caer abruptamente

no comentan

ni saben la noticia

.

.

(VÁSQUEZ AGUILAR, Joaquín. Aves, Rodrigo Núñez Editor, 1994)

viernes, 12 de octubre de 2007

Hoy . . .



Hoy
amaneció
lluvioso en casa
Los viernes me digo así
Que cuando trabaje mi oficio
será ver cambiar de forma las nubes
Pero aquí nada ha cambiado
Faustina igualita La lluvia
que no ha parado La milpa
truncada El molino
funcionando
amaneció
hoy


(CHANONA, Roberto. Pasos desordenados, 1986)

jueves, 11 de octubre de 2007

Función de la lluvia


Mist is when the sky is tired of flight
And rests its soft machine on the ground
Craig Raine



La lluvia tiene una función,


en este caso, vespertina.


Cae para ser tomada en cuenta.


Propicia los aplausos


y se provee de música por todos lados.


Orquestado el acto y aplaudido,


posa la lluvia en tierra su húmeda máquina.


Tan pronto la calienta emprende el vuelo,


como si nada.

(de VIENE DE ANTES, Premio Regional de Poesía Rodulfo Figueroa 2006, Gobierno del Estado de Chiapas, 2006)

martes, 9 de octubre de 2007

Sombra



Uno es solo y pequeño.
Uno no tiene más que sus ojos y sus manos y su sombra.
Uno abre los ojos con su sombra, sale a la calle,
trabaja, piensa, escribe, se emborracha,
vuelve a casa, se acuesta con su sombra.
Uno despierta a medianoche
y busca una mirada y sólo encuentra
la mirada de su sombra.
Uno abraza a su sombra, platica con su sombra,
se angustia con su sombra, se cansa de su sombra.
Uno ahuyenta a su sombra.
Uno busca otras sombras y en las sombras
de todo, y en las sombras de todos,
uno entiende que es sombra.


(GONZÁLEZ, Israel. Agua en reposo, Ediciones Tintanueva, 2004)

lunes, 8 de octubre de 2007

Aves



(II)

cómo
me mira
cómo
la miro, lleno, rodeado del mundo
sustraído del mundo en esta hora delimitada
por la delicia de estar entre la hierba
de sus ojos
en esta hora
delimitada por la luz del sol que se detuvo en el poniente
aliándoseme para poder mirarla a gusto
sin prisa
ni las campanas
ni la ciudad diversa
únicamente el aire suena como un sueño mullido
cómo me mira
cómo
la miro
y la nube solitaria
las aves
lejanas
las alegres aves
cómo las oigo volar
cómo se mueven y juegan por los tejados y las azoteas
las aves
de mis campos
de mis edades párvulas
cómo revolotean en mi sangre de ahora
en esta hora
suspendida en la nube solitaria de la ventana
mis aves
lejanas
cómo
la llenan de atmósfera
la rodean
cómo la transportan a mis queridos campos
bajo mis árboles ya maduros
entre la hojarasca
cómo
camina
hacia mí desde sus ojos quietos
cómo se está quieta en su sitio
cerca de la ventana
frente al maestro que agota la charla sobre el capitalismo


(VÁSQUEZ AGUILAR, Joaquín. Aves, Rodrigo Núñez Editor, 1994)

domingo, 7 de octubre de 2007

Aves


(I)


tuvo su grieta
su república hinchada
tuvo ese uniformado diente hincado como un fusilamiento
exactamente allí en el lado izquierdo
del mundo
en el lado en que se ama y se odia y se pelea y se enloquece
allí donde brinca la pena como un sapo enfermo
donde la rabia roe como un topo infinito
tuvo también allí su novia
su familia
y todo lo que se quema y se congela allí lo tuvo

pero para qué
para qué
digo para qué escribir sus memorias
si no vale la pena


(VÁSQUEZ AGUILAR, Joaquín. Aves, Rodrigo Núñez Editor, 1994)

sábado, 6 de octubre de 2007

7



Voy a escribir un texto al que pondré por título
. . . . . .SE DESVIRGA A DOMICILIO
Formará parte de un libro de poemas obscenos.
En este (declarado desde ahora) poema inaugural
sabremos de osado poeta
que pone anuncio en periódico local
(la rima es voluntaria y es para que sepan —las señoritas— que es en serio)
prometiendo ser discreto,
concreto
y gratuito
(para las primeras cien).

(de VIENE DE ANTES, Premio Regional de Poesía Rodulfo Figueroa 2006, Gobierno del Estado de Chiapas, 2006)

viernes, 5 de octubre de 2007

Fruto

Parado sobre sombras movedizas proyectadas por el árbol incierto del ahora,

quisiera un brazo largo y una mano gigantesca

para cortar el fruto de esos proyectos,

para cortar el futuro,

para acortarlo.

jueves, 4 de octubre de 2007

(Luz doméstica)

Me gusta que la luz venga y se vaya,

que diga “hasta mañana”,


que toque a la puerta al día siguiente,

o simplemente salga del cuarto de servicio.


que se asome a mi texto,

que se gane el salario con fotones de su frente o su espalda,


y que me haga el amor

rápidamente.

miércoles, 3 de octubre de 2007

El caos del silencio

(VII)

Hay que morder la oscuridad,
tragar abismos llenos de vacío.
Cortar un trozo de la lengua
para que nazca oscura y roja la palabra
que ha de encender la voz bajo la herida
en el cuarto vacío donde sangran las horas,
en la calle fatigada de pasos que se van sin dejar huella,
en esa gruta sin nombre ni leyenda
que va desde la voz hasta la entraña,
en esta loca hora que te roba la dicha
de caminar afuera la palabra.

Arbey Rivera

martes, 2 de octubre de 2007

Mi madre cuenta



Mi madre cuenta
que nací hambriento;
era rechoncho y colorado
(dice);
tenía una cuna
heredada de otros niños
—mis hermanos—
y por eso tengo
la sangre de colores.
"Naciste hace más
de veinte años,
atormentado, predispuesto."

Pero miente, mi madre miente,
porque yo nací
"...un día
que Dios estuvo enfermo,
grave",
nací una tarde descubierta
entre gritos y otras cosas
que me duelen:
Tlatelolco, dos de octubre.

(WONG, Óscar. He brotado raíces. Ed. Katún, 1982)

lunes, 1 de octubre de 2007

Antientrevista

. . . . . . . . . Por Mario Nandayapa


En las Cruces, población costera del litoral chileno, de golpe uno tropieza con el cielo y la tierra, esto es el mar, esto se llama mar. Signo inequívoco donde habita la palabra. En efecto, en este lugar vive Nicanor Parra, como un pleno ejercicio de elección. La puerta de entrada tiene una pinta Antipoesía al graffiti. Me hago presente tocando la puerta, él aparece, impávido ante los noventa años que ha transitado, muestra evidente que la vida también es una obra de arte. Qué dice Juan Rulfo, asiste. Y comenzamos hablar de los muertos y de la vida, y de sus rastros como es el amor. ¿Nandayapa?, agrega. Sí, significa río verde en una lengua indígena. Se contrae ante el desencanto de la respuesta del acertijo que significa mi apellido. Nunca lo digas, las palabras siempre tienen que tener un misterio, algo que oculten. Es el inicio de una conversación siempre inconclusa: la poesía. ¿Mario, sabes que también pinto? Y me muestra su obra conceptual: La última cena (una bacinica azul sobre una silla), La maquina del tiempo (una fila de maquinas de escribir antiguas), Todas íbamos a ser reinas (Fotografía de él con un grupo de amigos). Mientras observo, Nicanor se ausenta, para regresar con un libro mínimo de madera color verde, el cual me entrega. Esto es para ti Nandayapa, en ella está toda la poesía. Abro el libro, y contiene las palabras de todos los tiempos, está vacío.